Rubén
BAREIRO SAGUIER
U.A. 1026
C.N.R.S.
"[...] esos pueblos en los que el
infinito comienza en
el pulgar
[...]" J. L. BORGES
Los testimonios recogidos, en distintas épocas, en el seno de diferentes expresiones dialectales guaraní no dan cuenta de un sistema numérico
que supere la cifra cuatro. Existen, sí, algunas referencias en el Tesoro de la lengua guarani o en el
Vocabulario de la lengua guaraní[1], del P. Antonio RUÍZ DE MONTOYA, o en el corpus mítico-cosmogónico más importante, recogido por León CADOGAN, Auvy
Rapyta - Textos míticos de los Mbya-Guaraní del Guairá[2].
Comencemos
por transcribir esas cuatro cifras, cuya existencia resulta incontestable,
desde la época pre-hispánica, y cuyo uso sigue siendo corriente en la población
guaraní-hablante, indígena y mestiza, de nuestros días, en Paraguay :
1 = peteĩ
2 = mokõi
3 = mbohapy
4 = irundy[3]
Luego de esta última, la referencia numérica se vuelve vaga, cobra un carácter general, y la única "precisión"
es heta, 'mucho(s)'[4]
Algunas
consideraciones etimológicas,
más o menos claras, resultan del carácter
altamente motivado propio
a los nombres en guaraní. Así mokõi viene del factitivo mbo-
(mo en contexto nasal) + kõi, 'doble'
("dos cosas pegadas", dice MONTOYA); 'hacer, volver doble'; irundy, de irũ ,
'compañeró , -ty (ndy en contexto nasal), colectivo,
'par', 'reunión' , y al mismo tiempo idea distributiva, de
donde irundy sería
'el conjunto, el par de
compañeros'[5]. Más dificil resulta precisar el origen de las cifras 1 y 3, sin caer en vaguedades o fantasías, por lo cual preferimos
no avanzar una hipótesis dudosa. Tanto más que el abuso del argumento etimológico, a lo que es proclive una gran cantidad de
especialistas paraguayos
del guaraní, puede conducir a
ciertas aberraciones
fantasiosas. Ejemplo de ello es lo que sostiene Gaspar N. CABRERA a propósito de los números:
La noción de la unidad se expresa en la lengua guaraní con las palabras
po que
significa la
mano humana y py que significa igualmente el pie del ser humano, de ahí potẽi o petẽi
designa una mano sola, como kuñatẽi, por
eufonía, kuñatãi, mujer soltera o sin pareja, uno; pokõi o mokõi, po, mano, y kõi, dobe, o dos manos, dos; pohapy o mbohapy, po, mano, ha, y, py, pie, dos manos y un pie; yru,
compañero, pareja,
parejas de dos manos y
dos pies, cuatro;
pokua o pekua, po o pe, mano y kua, dedos, cinco [...] (págs. 47-48)[6].
De acuerdo con el criterio de G.N. CABRERA el sistema numeral guaraní es "octoginal", porque se basa en ocho cifras. Con un criterio más racional, otra hipótesis sostiene que ese sistema es -o
era- cuaternario,
"con cuatro números
básicos y sus combinaciones'.
Es la teoria del Padre Antonio GUASCH y la del Profesor Reinaldo DECOUD LARROSA. Sin embargo, éstos se pronuncian por el sistema "denario" o
decimal en la
recomposición propuesta, quizá porque las
"combinaciones" de esas cifras básicas, de existir en el antiguo guaraní, no han funcionado en la práctica corriente del guaraní
paraguayo, que a partir de la cifra cinco (designada a veces por la palabra po, 'manó, es decir 'los cinco
dedos'), y normalmente del
seis, ha utilizado los nombres de la numeración en castellano, adaptándolos a la fonética de los
sonidos en guaraní [séi], [ó∫o], [dié], etc.
Con respecto a la "combinación" encontramos en el Vocabulario
de RUÍZ DE MONTOYA un ejemplo, pero no en función de 4, sino de 5. Se trata del número 10 = acepo yobai, en cuya etimología distinguimos: che, 'mi(s)', po, 'mano(s)', yobai, 'frente a frente' o 'lado
a lado' ("antiguamente decían acepo yobai, aora dicen diez", expresa MONTOYA). E1 prefijo a- -marca de la 1a persona verbal- en acepo, se debe a un exceso de personalización del transcriptor, debido
a la connotación especial de posesión reforzada por la noción central de
'mano'.
Una reflexión, a manera de hipótesis, se impone, antes de exponer los sistemas de recomposición numeral propuestos en los últimos años. La misma concierne el carácter de la sociedad guaraní antes de la conquista: se trataba
de una colectividad no mercantilista, en la que el sistema de intercambio estaba regido esencialmente por el
trueque. Al
no existir ni
acumulación de bienes ni plusvalía, carecía de importancia capital el signo que por excelencia regula el mecanismo de la relación mercantil, el número, así como las operaciones
que en sus combinaciones estructura el complicado sistema de esa forma de intercambio. Esta podria ser una de las razones principales de la "pobreza" del sistema numeral,
unida a otras que tienen que ver con una concepción de la existencia en que
la precisión cuantificadora no era un rasgo esencial, no
constituía un signo definitorio de las relaciones sociales. Es así como la medición del tiempo se regía por los ciclos de la naturaleza (heta ro'y, 'muchos inviernos'; tajy poty árape,
'cuando florecen los lapachos', es decir en primavera), y la cronología poseía
parámetros vagos como "antaño", yma; ara ñepyrũme,
'en el comienzo del tiempo y del
espacio' ; angete, 'hace un ratito'; hikóni, 'intermitente' (ouhikóni,
'viene de tanto en tanto' ).
Una vez
establecidos los presupuestos que anteceden, nos parece bien dar tres versiones
de recomposición del sistema numeral en guaraní paraguayo. Aunque las bases de
esos sistemas aparentemente difieren -el primero de los otros dos-, todos
utilizan las facilidades del polisintetismo de la lengua a los efectos de la
formación de palabras para estructurar los sistemas propuestos.
El
primero
es el
del
Profesor Gaspar N. CABRERA, y es formulado en el citado
libro Guaryrõ . Según este autor, la numeración guaraní emplea 8
términos, de donde viene el ordenamiento "octoginal". Ellos son:
1 = peteĩ; 2 = mokõi; 3 = mbohapy; 4 = yrundy;
5 = pekua; 100 = rasa; 1.000 = rasaite y 1.000.000 = rasaiterei.
Pero a esas ocho cifras se agrega el sufijo -mi, 'pequeño' o -vore
'pedazo', 'trozo' que agregados a rasa significan 50, es decir la mitad
de 100. O sea que hay nueve términos y no ocho. Gaspar N. CABRERA dice (págs.
50-51):
Con
el ordenamiento de las ocho coces expresa das se cuenta en el idioma guaraní de
cero hasta el infinito; es decir, de mba'eve o nada hasta opave'yva peve. Y para representar
gráficamente la numeración guaraní se hace uso de las cifras arábigas empleadas
en la lengua castellana, vgr.:
1 - petẽi, uno
2 - mokõi, dos
3 - mbohapy, tres
4 - yrundy, cuatro
5 - pekua, cinco
6 - pekuapetei, seis
7 - pekuamokõi, siete
8 - pekuambohapy, ocho
9 - pekuayrundy,
nueve
10 - pekuakõi, diez
11 -
pekuakoipetei, once
12 - pekuakõimokõi, doce
13 - pekuakõimbohapy, trece
14 - pekuakoiyrundy,
catorce
15 -
pekuakoipekua, quince
16 - pekuakõi
pekuapetei, diez y seis
17 - pekuakõi
pekuamokõi, diez y siete
18 - pekuakõi
pekuambohapy, diez y ocho
19 - pekuakõi
pekuayrundy, diez y nueve
20 - mokõi pekuakõi, veinte
21 - mokõi pekũakõipetẽi,
veintiuno
22 - mokõi
pekũakõimokõi, veintidós
23 - mokõi
pekũakõimbohapy, veintitrẽs
24 - mokõi
pekũakõiyrũndy, veinticuatro
25 - mokõi
pekũakõipekũa, veinticinco
26 - mokõi
pekũakõipekũapetẽi, veintiseis
27 - mokõi
pekũakõipekũamokõi, veintisiete
28 - mokõi
pekũakõipekũambohapy, veintiocho
29 - mokõi
pekũakõipekũayrundy, veintinueve
30 - mobohapy pekũakõi,
treinta
40 - yrũndy pekũakõi, cuarenta
50 - rasami o rasavore, cincuenta
60 - rasami pekũakõi, sesenta
70 - rasami mokõi pekũakõi, setenta
80 - rasami mbohapy
pekũakõi, ochenta
90 - rasami yrũndy pekũakõi, noventa
100
- rasa, cien o ciento
200 - mokõi rasa, doscientos
300 - mbohapy rasa, trescientos
400 - yrũndy rasa, cuatrocientos
500 - pekũa rasa, quinientos
600 - pekũapetẽi rasa, seiscientos
700 - pekũamokõi rasa, setecientos
800 - pekũambohapy rasa, ochocientos
900 - pekũayrũndy rasa.,
novecientos
1000
- rasane, mil
1.000.000 - rasaiterei, millón
10.000.000 - pekũakõi rasaiterei, diez millones
100.000:000 - rasa rasaiterei, cien millones
1.968 = rasaite ári
pekũayrũndy rasa ha rasami pekũakõi
pekuambohapy.
Pese al
procedimiento "octoginal" (que contempla nueve y no ocho cifras),
anunciado, G.N. CABRERA utiliza en verdad el principio decimal, con algunos retorcimientos y complicaciones.
Los otros
proyectos de recomposición del sistema numeral guaraní -con criterios de base
próximos- se deben al P. Antonio GUASCH y al Prof.
Reinaldo DECOUD LARROSA. Estos no excluyen la posibilidad de que los antiguos
guaraníes utilizaran el sistema cuaternario, hipótesis basada en la existencia
comprobada de los cuatro números citados peteĩ = 1, mokõi =
2, mbohapy = 3, irundy = 4. Es decir que el sistema denario propuesto constituye una actualización que impone la
creación de números, formación que el Padre
GUASCH recomienda se haga "discretamente, científicamente y por analogía.
Quiere decir, siguiendo las reglas de composición del vocabulario en guaraní y
atemperándose al genio y estructura del idioma"[7]. En ambos casos se usa, en
efecto, la aglutinación, las combinaciones de los números básicos con partículas
especialmente creadas.
El P. Antonio GUASCH propone el siguiente
sistema (pág. 83):
1
peteĩ 11 kuateĩ
2
mokõi 12 kuakõi
3
mbohapy 13 kuapy
4
irundy 14 kuarundy
5 po 15 kuapо
6
poteĩ 16 kuapoteĩ
7
pokõi 17 kuapokõi
8
poapy 18 kuapoapy
9
porundy 19 kuaporundy
10
kuã 20 mokoikuã
21
mokoikuã peteĩ
22
mokoikuã mokõi
23
mokoikuã mbohapy
24 mokoikuã irundy 40 irundykuã
25 mokoikuã ро
50 pokuã
26 mokoikuã poteĩ 60 poteikuã
27 mokuã pokõi 70 pokoikuã
28 mokoikuã
роару 80 poapykuã
29 mokoikuã porund 90 porundykuã
30 mbohapykuã 100 sã =
peteĩ sã
1.000
mа = peteĩ mа
200
mokõi sã 2.000
mokõi mа
300
mbohapy sã 3.000
mbohapy mа
400
irundy sã 4.000
irundy mа
500
ро sã 5.000
ро mа
600 poteĩ
sã 6.000 poteĩ
mа
700
pokõi sã 7.000
pokõi mа
800
роару
sã 8.000 роару
mа
900
porundy sã 9.000
porundy mа
10.000
kuãma 60.000 poteikuãma
20.000
mokoikuãma 70.000 pokoikuãma
30.000
mbohapykuãma 80.000 poapykuãma
40.000 irundykuãma 90.000 porundykuãma
50.000 pokuãma 100.000 sãma
= peteĩ sãma
1.000.000 mе =
peteĩ mе
Con un
criterio casi similar al
anterior, Reinaldo DECOUD LARROSA[8] propone su propio sistema, justificando algunas de las partículas
utilizadas. Así po
= 5 (por alusión a la mano), pa = 10 (aféresis de opa, 'fin', "culminación del sistema denario"), sa = 100 (aféresis de rasa, 'muy'), su = 1.000 (aféresis de guasu, 'grande') y sua = 1.000.000. El
principio de las
combinaciones para formar las cifras es que en la disposición de dos partículas en contacto, cuando la relación es superior/inferior, se opera por adición (ejemplo: papo, de pa + po = 15); y cuando esa relación es de inferior/superior, se opera por multiplicación (ejemplo popa, de po x pa = 50).
A continuación,
el
sistema propuesto por DECOUD LARROSA (pág. 36):
1 – peteĩ
25
– mokõipa ро
2 – mokõi
26 – mokõipa
po teĩ
3 – mbohapy
27
– mokõipa pokõi
4 – irundy 28
– mokõipa
роару
5 – ро 29
– mokõipa porundy
6 – poteĩ 30 – mbohapypa
7
– pokõi 40 – irundypa
8 – pоаpy 50
– рора
9 – porendy 60 – poteĩра
10 – ра 70
– pokõipa
11 – pateĩ 80
– роарура
12 – раkõi 90
– porundypa
13 – раару 100 – sa
14 – parundy 200 – mokõisa
15 – раро 300
– mbohapysa
16 – papoteĩ 400 – irundysa
17 – papokõi 500 – posa
18 – рароару 600 – poteĩ sa
19 – paporundy 700 – pokõisa
20 – mokõipa 800 – poapysa
21 – mokõipa
petẽi 900
– porundysa
22 – mokõipa
mokõi 1.000 – su
23 – mokõipa mbohapy 1.000.000 – sua
24 – mokõipa
irundy 10.000.000 – pasua
100.000.000
– sasua
1986 = suporundysa
роарура poteĩ
Como se
puede apreciar, los sistemas propuestos por A. GUASCH y DECOUD LARROSA poseen
un ordenamiento más racional que el primero, con una base común, difiriendo
casi exclusivamente por los morfemas utilizados en las cifras topes (10, 100,
1.000, etc.), y en la mayor agilidad del de DECOUD en el mecanismo de las combinaciones. Cualquiera de ellos puede servir como
módelo en caso de que alguna vez se llegue a adoptar un sistema numeral reformulado en guaraní. Sin contar con su posible
aceptación por parte de la población guaraní-hablante, acostumbrada a usar el sistema del castellano, con las ligeras
adaptaciones fonéticas señaladas.
¿Cuál
de ellos tiene más posibilidades, en el supuesto
de una implantación de ese sistema en guaraní? Sin duda el propuesto por Reinaldo DECOUD LARROSA, pues
es el utilizado, desde hace años, en
la Universidad Nacional (Facultad de Letras, Instituto de Lenguas, etc.), en
instituciones especializadas o en cursos optativos a nivel de enseñanza
secundaria[9].
Una reflexión final se impone con respecto a este asunto. Los sistemas
evocados no son los únicos formulados en el contexto de la cultura mestiza del
Paraguay, en el que el idioma guaraní ocupa un lugar predominante, aunque dominado al
nivel de las expresiones culturales "de prestigio". Ello demuestra la
preocupación antigua por conseguir para el guaraní un
estatuto de lengua independiente, por encima de las "contaminaciones"
del castellano. Ahora bien, sorprenderá descubrir esa preocupación por Parte de
la población no indígena, que cultiva la expresión dialectal conocida con el nombre de
guaraní paraguayo. El hecho de que esa reivindicación no venga de los
aborígenes, como ocurre en otras áreas lingüísticas del continente, se debe a
dos razones principales. En primer lugar, a la escasa densidad demográfica de
los indígenas de origen guaraní: no más de 10.000. En segundo
lugar, al hecho de que esta población, bastante marginalizada -o acosada por el proceso
agresivo de la "civilización"-, sigue manteniendo sus valores
ancestrales en el seno de las comunidades aún existentes, y en consecuencia, los mismos
criterios de desinterés hacia las operaciones mercantiles o de provecho, hacia
las precisiones cuantificadoras-reductoras.
De
todas maneras, la adopción de una política coherente соn respeto a
la enseñanza del guaraní en las escuelas, a su utilización para alfabetizar,
que no haría sino constatar la vigencia de esta lengua en la comunidad
nacional, acarreará sin ninguna duda la adopción de un sistema numeral
formulado. en el idioma aborígen. Y a la
consecuente utilización corriente de esa numeración, a corto o a mediano plazo.
[1]
Tesoro de la lengua guarani. Publicado nuevamente sin alteración alguna por Julio Platzmann - Leipzig - B.G. Teubner -
MDCCCLXXVI.
Vocabulario de la lengua guarani, inscriptum a Rev. Padre Jesuita Paulo Restivo, secundum Vocabularium Antonii Ruiz de Montoya - Stuttgardiae, Guilielmi Kohlhammer MDCCCXCIII.
[2] Boletim N° 237 - Antropologia N° 5, Universidade de São Paulo - Faculdade de Filosofia, Ciencias e Letras, São Paulo, 1959. En un pasaje de la cosmogonia, en el Cap. III, 'La Primera Tierra', aparacen dos cifras ligadas a la creación de esa tierra primigenia. Ellas son: Pindovy peteĩ ñirũi ombojera [...], 'cinco palmeras eternas creó [...]'; y dos renglones más abajo: Mbohapy meme oĩ yva, [...], 'Existen siete paraísos [...]' (pág. 29).
[3]
Los fonemas del guaraní son representados con letras del alfabeto latino. El sonido es el mismo que en castellano, salvo
en los siguientes grafemas aquí utilizados:
y : vocal central, cerrada, no redondeada
ch : fricativa alveolopalatal, sorda
' : oclusiva glotal
j : africada alveopalatal, sonora
h : glotal constrictiva
que suena aspirada
Cuando se transcriben citas que no usan la misma grafia (RUÍZ DE MONTOYA y G. CABRERA), Se respeta la utilizada en el original.
[4]
ANCHIETA, en su Arte de la lengua tupi, estrechamente emparentada al guaraní aunque de fonética más conservadora, observa una situación análoga:
(Arte de
Gramatica da lingoa mais usada na costa do Brasil. Coimbra, 1595).
J.L.
SIMPSON dedicó al Emperador Don Pedro II la primera versión de
su Gramatica da Língoa Brasileira, Brasílica,
Tupí ou Nheengatu, en
1876. En la 5° edición (Rio de
Janeiro, 1956), aparece una lista decimal de cifras, la que a partir de 5 incluye
una denominación de origen poco evidente:
En 1909,
Frederico COSTA, describiendo el nheengatu (tupi moderno) hablado en la región de Río Negro, Amazonas, Brasil, incluye otra lista decimal, diversa de la anterior, de formación transparente:
(Carta Pastoral, Ceará-Fortaleza. 1909).
No podemos saber hasta qué punto estos sistemas eran utilizados por los indios y caboclos de la región amazónica en su práctica cotidiana, o si se trataba de invenciones de los misioneros o de los eruditos locales. Hoy día, en la única forma que sobrevive del tupí-lingoa geral, la del medio Río Negro, se cuenta sólo hasta 3. A partir de 4 se cuenta en portugués.
[5]
Se puede constatar el
mismo fenómeno en tupí: se encuentra en la gramática de
ANCHIETA una forma tic ("Tic oroẽ, tiey,
vel eynhé, in
plurali tamtum, sei muitos"), que corresponde al guaraní -ty; la variación fonética se encuentra en la terminación de oyoirũdîc = 4.
Hemos podido obtener los datos de las notas (4) y (5) gracias al colega Gerald TAYLOR, especialista del nheengatu, a quien agracedemos Ias referencias.
[6] Guaryro. Escritura y Numeración del Idioma Guaraní, Zamphirópolos, Asunción, 1969.
[7] GUASCH, Antonio, El idioma guaraní - Gramática y antología de prosa y verso, Casa América, Moreno Hnos, Asunción, 1956 (3a edición).
[8] Monografía. Mecanografiado, Asunción s/f.
[9] La alfabetización en guaraníi no existe sino en contados establecimientos "pilotos". En las escuelas primarias no se utiliza ni se enseña el guaraní. Ni siquiera en las del campo, a las que concurre una población escolar exclusivamente monolingũe guaraní. Es una evidente aberración del sistema educacional paraguayo.